Desde tiempos muy lejanos, de generación en generación, las leyendas han llegado a nuestros tiempos. Deberás conocerlas, pues si vienes a nuestras tierras, sus protagonistas, estos seres asturianos, no te pillaran desprevenido.
Les Xanes: Son hadas, mujeres de una asombrosa belleza con cabello rubio y ojos claros, que viven alrededor de las fuentes y en ellas guardan sus tesoros. Visten de blanco y su voz es cautivadora, con ella atraen a los hombres prometiéndoles falsos tesoros, y ellos inocentes perecen ahogados. Como no pueden dar de mamar a sus hijos, los niños no llegaran a desarrollarse bien, por lo que los cambian por los hijos más rollizos de los lugareños.
El Trasgu: Es un pequeño duende muy travieso, que viste de rojo y lleva un sombrero del mismo color. Vive en las casas y le encanta hacer fechorías, como romper o cambiar las cosas de sitio. Los habitantes de la casa no podrán pegar ojo pues este hombrecillo no los dejara dormir. La manera de echarlo es pedirle que haga algo que no pueda hacer, pues le dará tanta vergüenza que se marchara para no volver.
El Cuelebre: Es una gigantesca serpiente alada, que vive en lo más hondo de las cuevas, custodiando los tesoros que allí se hayan. Su cuerpo es como una coraza, pues al ser un animal inmortal sus escamas son impenetrables.
El Ñuberu: Es un hombre corpulento, de barba y cabellos blancos, que maneja a su antojo las nubes y las tormentas. Puede ser muy dañino estropeando los sembrados, pero con las personas que le ayudan suele ser muy generoso haciendo que sus cosechas sean prosperas durante muchos años.
Les Ayalgues: Son hermosas mujeres humanas, que tras sufrir un hechizo son condenadas a vivir en castillos llenos de grandes riquezas, custodiadas por Cuelebres. Para poder liberar a la ayalga, se deberá matar al Cuelebre, tarea muy complicada debido a sus duras escamas. Se dice que para poder matarlo hay que darle de comer una piedra al rojo vivo. Aquel que lo consiga, será dueño de los tesoros y del corazón de la ayalga.
La Güestia: Es una sombra que vaga en las noches por los caminos y por los pueblos. Tras de si lleva un grupo de almas en pena, aquellas que va robando por donde pasa. A partir de la media noche, suele llamar a las puertas de las casas, y si se le abre, se llevara el alma de todos los que allí habiten. La forma de protegerse si se tropieza con el por los caminos, es dibujar en el suelo un circulo y meterse dentro. Se le reconocerá porque esta procesión monstruosa va acompañada de luces siniestras.
El Busgosu: Habita en los bosques, es un ser bueno que ayuda a todo aquel con el que se encuentra, como a pastores o a animalillos, pero espanta a los cazadores y a aquellos que quieran dañar a los seres vivos.
Les Llavanderes: Son mujeres muy feas, viejas, con el rostro arrugado y anguloso, que viven en las orillas de los ríos. Su mirada y su voz son espeluznantes, mas vale no cruzarse con ellas.
El Lloberu: Los lloberos, son hombres o mujeres que al poco de nacer son abandonados, siendo encontrados por una manada de lobos que los adopta y los cría como si fueran uno más. Por lo tanto están asilvestrados y se comportan como este animal, no hablan, sino que gruñen y aúllan, pueden ser peligrosos si te atacan. Hay pruebas escritas que certifican que en 1648 el Santo Oficio proceso en la zona de Llanes a Maria Garcia, apodada la Llobera de LLanes, por un supuesto caso de licantropía.
El Diañu Burlon: Puede transformarse en criaturas como un carnero o incluso como un humano, pero normalmente aparece con forma de caballo. Para las brujas. representa al macho cabrio y al diablo, ellas lo adoran, pero en realidad no suele ser muy dañino, solo gasta bromas pesadas.
El hombre del sacu: Es un hombre grande y gordinflón que a sus espaldas siempre lleva un saco y se dedica a raptar niños. Porque le encantan los niños, pero cuando mas le gustan es cuando ya llevan unas cuantas horas cocinándose a fuego lento.
El sumiciu: Es un duendecillo muy, muy pequeño, casi invisible, que al igual que el trasgu habita en los hogares haciendo pequeñas trastadas. Suele hacer desaparecer objetos, pero si quiere puede ser muy dañino ya que su poder le permite hacer desaparecer (sumir) a personas y niños.
El pataricu: Es un ser gigantesco con solo un ojo y un olfato muy agudizado. Dicen que se alimenta de niños.