Los bufones se encuentran a la orilla del mar, en lo alto de los acantilados. Son agujeros verticales que atraviesan las rocas como si fueran una larga chimenea. Los días de tormenta o de aire, como el mar esta revuelto, tiene tanta fuerza que expulsa el agua por estos agujeros, saliendo por ellos con una gran presión, llegando muy alto (incluso a 20 metros de altura) y rugiendo (produciendo bufidos) con furia. Es peligroso acercarse a estos agujeros, pues cuando menos te lo esperas, el chorro sale propulsado y si te coje puede levantarte varios metros en el aire, y la caída seria muy grave. También es peligroso porque aparte de agua pueden expulsar arena, palos u objetos que pueden golpearte y hacerte daño. Por eso lo idóneo es verlos desde lejos para no resultar herido, aun desde la distancia es un espectáculo fascinante, que intimida sobre todo por el ruido que hacen porque parece que están muy enfadados.
En el oriente tenemos varios lugares en los que poder verlos. La mejor época para ello es la del otoño-invierno, pues es cuando el mar esta mas agitado.
Los bufones de Pria están en la localidad de Llames, en la playa de Guadamia. Es la concentración de bufones más amplia de Asturias.